Hoy, 23 de octubre ha sido la presentación del nuevo disco de Nunatak que saldrá el próximo viernes, 25 de octubre, «Nunatak y las flores salvajes», en las oficinas de Warner. Una escucha y explicación en primicia del cuarto disco de la banda cartaginesa en la que no hemos perdido detalle. Han acudido para acompañarnos y explicar las canciones Adrián Gutierrez (guitarra, Ukelele y voz) y Alex Dumdaca (batería, percusión y voz).

El disco está dividido en cuatro partes definidas en el formato físico. Ellos lo definen como «un disco ecléctico, cada canción de su padre y de su madre»:

La primera parte es más pop, en la que entran «Quiero que arda«, una canción melancólica y con una letra contundente que abre el disco, acompañada de «Créeme» y «Mi gran virtud«, que son los dos primeros sencillos que sacó la banda hace meses y que ya están en todas las plataformas.

La segunda parte es más cañera y entra «En tu nombre«, una canción cuya letra escribió Carlos Madrid y tiene unos agudos muy melódicos, además cuentan que trata sobre la masculinidad, la relación paternofilial, «qué demonios es ser un hombre de verdad», aseguran que «todo lo que nos han dicho estaba mal» y que «hay que poner un poco de nuestra parte para crear una masculinidad más sana y de nuestro siglo», la canción intenta expresar una rabia que nunca había mostrado la banda y la producción de guitarras está muy elaborada.

En la segunda parte se encuentra también «Viento del sur«, una canción más sencilla para volver a sus orígenes acústicos, tiene un rollo folk americano de los años 60 y 70. Han querido hacer una fábula en la que a una persona le han quitado todo y busca ayuda en el bosque, reivindicando la necesidad de preocuparse por la naturaleza. El hecho de que sea corta es algo premeditado y práctico, ya que en sus directos hay una sección en la que bajan a tocar con el público y esta es perfecta para hacerlo. Una curiosidad es que no se escucha en ningún momento una voz que predomine, son todo armonías y coros, no hay filtro moderno.

La tercera canción que compone esta segunda parte es el último sencillo de la banda, «Todas las campanas«, que también está en todas las plataformas digitales. Esta es una canción especial para Adrián en concreto, ya que habla de una situación personal en la que «se acaban esas mariposas en el estómago y esos nervios y se pasa a una relación más sana y madura, más acogedora». En esta canción predomina la cuerda y hay superproducción, porque aunque sea un salto al vacío, «el disco es para siempre y los conciertos duran una noche, vamos a meterle fuegos artificiales», ha afirmado Alex. El videoclip, además, está también diseñado por Adrián.

La tercera parte es todavía más cañera, rockera, con rabia… y acoge «Hijo de la tierra«, que habla un poco de la vida en el campo y en ella han podido colaborar con los auroros murcianos, han metido a señores de 80 años a grabar voces al estudio y aseguran que ha sido una de las mejores experiencias.

La siguiente canción es «Coge mi mano«, que abarca un poco el babyboom que ha habido en la banda, ya que algunos han sido padres y es «un infierno que solo se puede llevar cuando le ves la cara a tu hijo». Los coros de esta canción tienen un rollo muy Beatle.

La última canción antes del epílogo es «Criminal de guerra«, la más reivindicativa. Es esa canción que estaba en duda, que se sale totalmente de lo que Nunatak nos tiene acostumbrados y que rompe con todo lo establecido. Ellos lo definen como «un mitin de las ratas que están esperando a que pase algo para sacar banderas de defensa y criticarlo todo», es como una «patada voladora a primera fila» y sin filtros. Desde luego una de las canciones que más sorprenden del disco.

La última canción es «Ya he ganado» y forma parte de la última parte denominada como epílogo y que ellos definen como «experimental y friki«. Es una canción que por el momento no tienen pensado tocar en directo y que tiene una historia muy «nunatakera», ya que estuvieron dos días haciendo preproducción intentando sacar adelante una canción que finalmente no supieron darle forma, fue una experiencia muy frustrante, del tipo «dejo la música» y no tenían tiempo. Adri en el coche yendo a casa preguntándose como afrontar la mediocridad en la letra llegó a una frase: «si el destino no me cuenta entre los aptos, que la mediocridad me acepte en su regazo con el alma herida y el valor intacto», es decir, si al final no eres lo que esperabas tienes que lidiar con ello y encontrar la finalidad en otras cosas. En esta canción hacen mucha referencia a Antonio Molina, es totalmente experimental.

El cuarto largo de Nunatak es el más innovador de todos en cuanto a producción, instrumentos, voces, coros… Se trata de un salto al vacío de diez canciones diferentes pero unidas por un mismo hilo que solo encontrarás si lo escuchas de principio a fin. Es un buen trabajo que no dejará a nadie indiferente.

El próximo viernes 25 de octubre en todas las plataformas digitales y en vinilo y CD físico.

 

 

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