Mucho están de vuelta, aunque no como el grupo que conocíamos. Martí Perarnau ha cogido las riendas del proyecto para enfrentarse a él como un proyecto unipersonal.

Lo primero que nos llama la atención (aunque no nos sorprende) de este ‘¿Hay Alguien en Casa?’ es el predominio de la electrónica. Si bien en su anterior disco: ‘Pidiendo en las Puertas del Infierno’ (2016) ya observamos este coqueteo con la electrónica, en este álbum se convierte en el eje de la producción, dejando ya atrás aquellas guitarras de ‘MUCHO’ y ‘El Apocalipsis Según Mucho’.

Perarnau se ha vuelto fan del trabajo que hay detrás de la música electrónica y del trabajo que desempeñan los DJ, queriendo reflejarlo en su nuevo trabajo en el que deja las guitarras atrás.

En este cuarto disco, Martí Perarnau ha hecho un importante trabajo para mostrar todo lo que llevaba dentro, quizás la falta de sus compañeros le ha permitido ‘liberarse’ y hacer exactamente aquello que quería.

Si bien es un disco que habla de la soledad y los problemas actuales de toda Europa, también es un disco que habla de algo muy necesario: de la realidad.

Son 10 las canciones componen este CD, con una sorpresa, existe una canción número 11 en la que podemos escuchar todo el disco sin cortes, una genialidad o locura que nos permite disfrutar de este álbum sin interrupciones.

Adentrándonos en las canciones, ya pudimos ver en ‘Ahí Te Quedas, Perarnau’ esta realidad que Martí intenta retratar personificándola en su propia persona, pero que a su vez podría tratarse de cualquiera de nosotros: ‘’Vivo en un sueño recurrente que no puedo parar, sólo hay muertos en el suelo. Ahora que lo malo parece normal yo ya no puedo’’.

Esta realidad de la que hablamos también podemos escucharla en ‘Putochinomaricón’que parece escrita desde la rabia más profunda, o en las canciones ‘Sé Que Soy una Anomalía’o ‘Soy un aeropuerto’.

Sin embargo, se manifiesta también las ganas de ‘continuar’en canciones como‘El Enemigo Ahora vive en Todos Nosotros’.Un ápice de esperanza que termina de desgranarse en ‘Nunca Pegarías a un Hombre Con Gafas’, que probablemente sea la canción estrella del disco.

En este tema, Martí se atreve hasta a utilizar el ‘Material Girl’de Madonna para hablar de todo aquello que pudo ser y no fue, de la pura resignación: ‘’Buscaba la fe, pero me encontré con Madonna. Buscaba la luz, pero encontré un billete. Siempre acabo mal, siempre acabo igual’’.

‘¿Hay Alguien en Casa?’ es una delicia para los oídos y un disco necesario y realista que no tiene miedo a mostrar lo que ocurre en el mundo. Un disco que merece ser escuchado con la calma y paciencia con la que se ha creado.

No sabemos cómo será su puesta en escena, pero estamos deseando disfrutarla. Mucho estarán en algunos festivales este año, y por supuesto en salas, dónde disfrutaremos de este disco tan personal y necesario.

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