Enhorabuena por aquella noche toledana, gallego: Andrés Suarez)

0
157

Era una noche fría en la ciudad imperial, la primera mitad de los dos conciertos que iba a ofrecer Andrés Suarez en el fin de semana. La cola para entrar era considerable ya media hora antes del concierto, y las ganas de ver aparecer con su guitarra al gallego cada vez eran más notables hasta que pasados 20 minutos de la hora prevista apareció y el “Circulo” se vino abajo, lo que era solo un adelanto de todo lo que depararía la noche.

“Vuelve” y “Así fue” fueron las melodías elegidas por el cantautor para comenzar el concierto, mostrando en la interpretación una mezcla de fuerza y placer difícilmente explicable.

El concierto en esta ocasión era acústico, y contó con la participación de Ovidio López acompañándole con la guitarra eléctrica en la mayor parte del concierto. Es sabido que Andrés destaca en este tipo de conciertos en los que últimamente no se prodiga mucho. El repertorio del mismo se vio influenciado respecto a los últimamente habituales conciertos con banda, siendo un repertorio de canciones más antiguas, clásicas, detalle que seguro que agradecieron los fans que le siguen desde hace más tiempo que estos últimos dos años (que no eran pocos) y cantaban cada una de las canciones a todo pulmón.

Como es habitual en los conciertos del gallego, la conversación con el público fue una constante, lo cual se agradece mucho. Las siguientes canciones interpretadas fueron “No saben de ti”, “Hay algo más”, “Esta vez, si puedes”, “Luz de Pregonda” y “Voy a volver a quererte”. En esta última canción Suarez mostro gran rabia, algo más que la habitual, lo cual fue una constante en las canciones de desamor (y algunas de amor).

Llegados a este punto del concierto el gallego se acordó de un amigo suyo que vive en Toledo, dedicándole la siguiente canción llamada “Carta a Nairobi”. Esta canción la escribió Andrés dedicada a la hija de su amigo, y fue un punto muy tierno en la noche.

El toque más cómico del concierto llego con “6+4”, gracias a la letra y la historia con la que la introduce Andrés. Siguieron “Pequeña historia de Marina” y una canción nueva (la cual tenía muy buena pinta).

Podríamos decir que llegados a este punto llegamos a la parte más fuerte del concierto. “Más de un 36”, “Si llueve en Sevilla”, “No te quiero tanto”, “La vi bailar flamenco” y “Te doy media noche” fue el orden que siguió Suarez antes de los bises. 5 canciones clásicas, que gustan mucho al público que se dejó la garganta en ellas.

Tras esto Andrés desapareció del escenario, en lo que parecía que serían unos bises normales, pero no iba a ser así. Cuando nadie lo esperaba, Andrés Suarez apareció entre el público, para ponerse en medio de la sala, en un círculo improvisado y, tras pedir silencio, cantar “Benijo” a capella. El público en absoluto silencio disfrutando de aquella maravilla compuesta de voz y acústica únicamente.

El concierto encamina su recta final con “Números Cardinales”, “320 días” y “6 caricias”, para despedir este concierto sobresaliente con “Perdón por los bailes” y dejar a todos con una sonrisa en la cara y la sensación de haber visto algo único.

Da igual que no te guste el género cantautor, ver a alguien disfrutar tanto con lo que hace y esforzarse tanto para transmitírselo al público es de aplaudir. Enhorabuena por aquella noche toledana, gallego.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here