1016 era uno de los discos más esperados por los fans de Operación Triunfo y uno de los pocos discos de los concursantes de OT en los que se habían puesto grandes expectativas en el ámbito musical español: Alfred García. Todo apuntaba a que sería él, junto con su compañera de concurso Amaia, el único que sacaría un disco con personalidad. Vamos a analizarlo canción por canción.

El disco comienza con “De la tierra hasta marte”. Sin duda es uno de los mejores singles de todos los triunfitos de la historia, ya que nadie esperaba que este estilo de música podría salir de un talent show como Operación Triunfo. Continúa con “Que nos sigan las luces”, canción compuesta por Nil Moliner y que en su día fue una de las candidaturas para representar a España en Eurovisión. En el disco hay retoques con respecto a la canción que ya todos conocíamos, hacen que el tema tenga más claridad y personalidad, ¿la suya o la de Leiva?, continuamos.

La siguiente es “Londres”, tema romántico que compuso en la academia de OT y que la mayoría de los fans ya se sabían antes de que saliera. Al principio el cantante está desnudo al completo acompañado por un piano y luego violines, no es hasta el minuto y medio en el que la canción empieza a vestirse aunque Alfred continúa desnudo ante el oyente. “Wonder”, en la que le acompaña Pavvla, es una canción en inglés que recuerda al estilo de Harry Styles en su último disco o al de Bon Iver, artistas a los que Alfred ha mencionado como referencia en reiteradas ocasiones. Es una canción con mucha personalidad, ya que saca a la luz la voz más íntima de Alfred hasta incluso desaparecer, acompañado de percusiones muy marcadas que se podrían relacionar con las procesiones de Semana Santa mezcladas con un toque de sutil electrónica, en cualquier caso es absolutamente diferente a los demás temas.

Siguiendo con el estilo de las dos últimas, “La ciudad” es un tema dramático y triste en el que el artista sin comerse demasiado la cabeza a la hora de escoger la letra ha intentado desnudar su interior de nuevo en una canción triste que conmoverá a todos/as sus fans, como él mismo dice en uno de los versos, “era fácil de prever” que apareciera en el disco este tipo de canción fácil y melancólica. La canción que pone título al disco, “1016” es una copia de “San Sebastián-Madrid” de Leiva en acordes, ritmo y melodía en muchos momentos y le quita esa originalidad de la que hablábamos anteriormente, a pesar de ser una de las más pegadizas.

En “Madrid” menciona directamente al grupo Pereza, el cual tenía una canción que se titulaba exactamente igual. Está bien que los mencione porque la mitad de los derechos de autor deberían ser para ellos, sobre todo para Leiva, musicalmente hablando porque las letras distan mucho de parecerse a la banda madrileña. En esta canción la voz de Alfred está absolutamente fundida con la música y está perdida. Se empieza a recuperar un poco la voz del cantante en “Barcelona”, que hace referencia a la provincia de la que viene el artista. Vuelve a ser un tema recurrente y pegadizo que comienza de una manera muy minimalista acompañada de un piano y al llegar al estribillo rompe incluyendo vientos, percusión y guitarra eléctrica al resto de la canción. Es destacable que la letra es en inglés, un idioma que tiene poco que ver con la ciudad.

El homenaje por excelencia a todos los seguidores de su edición de Operación Triunfo es “Et vull Veure”,ya que lo acompaña Amaia Romero, la ganadora del concurso y la que compartió con él “City of stars”, una de las actuaciones que marcarían OT 2017. Es una maravillosa combinación de las voces de ambos artistas en una romántica canción escrita en catalán. Alrededor de ella se crea una atmósfera perfecta para dos enamorados, en un ritmo de jazz creado por un piano acompañado de pequeños matices de percusión. Excelente el riesgo de cantar en catalán haciendo referencia a la tierra a la que pertenece.

Ha llegado el momento de la canción más rockera del disco hasta el momento, aunque tampoco era muy difícil, llega “Volver a empezar” que empieza con fuerza desde el primer momento hasta llegar al estribillo en el que parece que va a romper con más fuerza pero ahí se queda, diciendo “ara varu teia” que no tiene un significado real pero que para el cantante significa dejar todo lo malo fuera.

La presencia de Leiva parecía desvanecer hasta que llegamos a “Sevilla” (canción que poco tiene que ver con su nombre), que tiene gran similitud con “Palomas” del madrileño, sobretodo en el estribillo. A pesar de ello, es una de las canciones con más presencia del cantante, con una letra más elaborada y una actitud “chulesca” que incita a escucharla en más ocasiones.

Es el turno de uno de los dúos más llamativos del disco, “No cuentes conmigo” cuenta con Carlos Sadness y resulta ser una balada repetitiva pero la letra y el empaste de voces y estilos hace que no resulte cansado escucharla. La canción número 13 es la más canalla del disco, la que se sale del estilo general para darle un toque más funk, se trata de “Lo que puedo dar”, un tema rebelde y diferente, ¿será por eso que ha decidido ponerlo en esa posición? En el siguiente tema el cantante vuelve a abrirse en canal como ya lo hizo en la academia, y es que “Por si te hace falta” es una canción que escribió durante su estancia en el concurso y dedicó a sus compañeros, era otra de las más esperadas por los fans del talent musical. Para los que no éramos fans, se convierte en una balada con la que es fácil sentirse identificado y que toca la fibra gracias a esos agudos sensibles que recuerdan a Salvador Sobral.

Vamos llegando al final. El último dúo del disco con Santi Balmes (cantante de Love of Lesbian) se titula “Let me go” y dura nada más y nada menos que siete minutos. Se trata de un cambio radical de estilo, se nota la influencia del cantante que le acompaña que le lleva hacia el “indie” de una manera muy sutil. Parece una batalla entre los dos artistas con un final conjunto y un solo de guitarra. El cierre, la canción número 16 es el “Himno del Prat”, municipio en el que ha vivido siempre Alfred. A pesar de ser una balada de nuevo, cierra con mucha fuerza el disco y nos hace olvidar los parecidos con otros artistas que había durante el mismo.

La conclusión general es que en muchos aspectos puede resultar repetitivo y con similitudes a otros artistas, pero luego cuenta con bastantes colaboraciones que le dan una vuelta al disco y al estilo. Resulta bastante arriesgado que debute con 16 canciones, son muchas para lo que nos tenían acostumbrados los triunfitos y quizá no se habría hecho tan repetitivo si hubiera quitado alguna de las muchas baladas o de las copias a Leiva. La ambición ha hecho que el interés se haya reducido a que es “Alfred de OT”, en lugar de ser algo nuevo y con fuerza en el ámbito español. De todas formas, se ha ganado su hueco en el mundo de la música y el respeto de muchos con tan solo 21 años

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